Archivo de ‘Pareja’

La mayoría de las parejas tienen sexo de la misma forma:  un poquito de caricias preliminares, algún beso, quizás, y coito en la posición del misionero. Veinte minutos en total, prolongando mucho las cosas.

Al principio de la relación suele haber un mayor abanico de actividades sexuales, pero con el tiempola creatividad sexual va disminuyendo ya sea por la rutina o el cansancio.

A continuación le recomendamos algunos juegos que harán más divertido y emocionante el acto sexual:

Besarse por todas partes es el más sencillo de los juegos sexuales. Eso requiere, también, desnudar al otro con lentitud para descubrir poco a poco todo su cuerpo.

La piel es un órgano extraordinariamente sensible. Hay que acariciar por todas partes. Lo ideal es que esas caricias no toquen la principio las zonas erógenas. Después, sí, siempre que no sean los genitales. Estos podrán rozarse con mayor o menor intensidad, más tarde, y sólo de vez en cuando. En estos momentos, la erección y la lubricación serán máximos.

No se olvide que la masturbación del otro es una escena que excita al máximo tanto a hombres como mujeres. se les puede ofrecer ese espectáculo; pero sin tener como objetivo alcanzar el propio orgasmo (o sí; lo que se desee), para poder continuar con más juegos.

El sexo oral puede incluirse en el juego. O bien para llevar al otro al éxtasis, o como un modo de aumentar la excitación. Aquí también pueden entrar en juego los juguetes sexuales. Y si no se tienen, pueden utilizarse cepillos de dientes eléctricos sin la pieza de limpieza, para estimular los genitales del toro (o los propios, en su presencia).

Los especialistas en temas de pareja coinciden en afirmar que entre los 45 y los 55 años hay consultas recurrentes por situaciones de infidelidad masculina, etapa en la que se produce la “crisis de la edad media”.

Algunos hombres comienzan a hacer deportes, generalmente competitivos y con hombres más jóvenes; cambian su aspecto, renuevan el vestuario y los que se animan modifican el color de su cabello. Se producen cambios en los símbolos de poder, compran una moto o una cupé (es un auto sin espacio y muy bajo que complica los movimientos si ya tienen algún “achaque”).

Los más atrevidos buscan mujeres más jóvenes por un “efecto vampírico”, tratando de, algo así, como “robarles” la juventud y así sentirse ellos con algunos años menos y demostrar que todavía pueden lograr una relación de este tipo.

Ésta es una etapa que se conoce como andropausia, para los psicólogos con parte de raíz biológica caracterizada por cambios hormonales con impacto en la vida sexual.

La sociedad condiciona el rol de género, el hombre tiene el mandato de disfrutar de su sexualidad, de desplegarla en todo su potencial y en cualquier ámbito, la mujer está más subsumida al rol materno. La sociedad no sólo tolera esto, sino que hay quienes lo validan. El entorno masculino del hombre infiel lo felicita, lo envidia, es visto como algo “canchero”, con el beneplácito de la sociedad patriarcal. No es así para quienes tienen otros valores.

Existen muchos mitos y leyendas urbanas sobre el sexo. Cómo obtener el mayor placer, cómo mantenerse seguro o mantener la salud sexual, son algunas de las preguntas que crean las dudas. Para evitar esta situación, hay que tener claro los conocimientos acerca del sexo y saber qué mitos son verdad y cuáles no.

El mejor sexo surge como en las películas

Dos personas se acaban de conocer, surge la química y en la escena siguiente están en la cama disfrutando de una apasionada velada. ¿Es el ‘aquí te pillo…’ la forma más placentera de tener relaciones sexuales? Lo cierto, según este especialista, es que la clave está siempre en una buena comunicación. Ésta lleva a la persona a saber qué necesita su amante en cada momento, qué proporciona mayor placer a ambos, nuevas posturas…

Los hombres tienen más ganas siempre

Falso. La predisposición al sexo se debe a variaciones en la libido por diversos factores (dieta, el sueño, la salud, el estrés, condiciones médicas, confianza en sí mismo) que afectan tanto a hombres como mujeres. Y estos factores influyen, en la mayoría de ocasiones, de igual manera en ambos sexos.

A cierta edad hay menos sexo y pierde importancia

El sexo es un aspecto importante de la salud física y emocional de los adultos de todas las edades. Algunas personas creen que la disminución de la libido es un síntoma natural del envejecimiento, pero son otros factores los que lo provocan, como por ejemplo las deficiencias hormonales, la depresión, los trastornos de ansiedad, efectos secundarios de la medicación, cambios en una relación, problemas de comunicación, o la pérdida de un cónyuge.

La viagra como única respuesta

Algunos hombres no pueden utilizar medicamentos por vía oral como la viagra y otros similares (diabéticos y con problemas de hipertensión). Existen problemas, en ellos, que responden a la desconfianza en uno mismo, por lo que visitar a un médico o psicólogo especializado puede ayudar sin la ingesta de pastillas. Existen otras soluciones como inyecciones o supositorios que ayudan a la erección.

El tamaño del pene y mitos sobre éste

El tamaño es un barómetro de la virilidad, aumenta siempre el placer, puede intuirse con el tamaño de las manos y los pies… todo es falso. Sobre el placer sexual suele ser el talento y la comunicación lo que repercuten en una relación más satisfactoria.

Alimentos que actúan como afrodisíacos

No hay evidencias científicas que confirmen que las fresas, las ostras, el chocolate negro o el pene de tigre ayuden a recuperar el apetito sexual. El mejor remedio para recuperar o aumentar el apetito sexual suele ser, en palabras de este especialista, la propia mente del sujeto.

El sexo oral es más seguro que el vaginal.

Durante el intercambio de fluidos en el sexo oral existen riesgos de infección, especialmente si existen pequeños cortes o heridas en las zonas de contacto.

Eyaculación precoz, cosa de jóvenes

La eyaculación precoz afecta al 30% de los hombres en algún momento de sus vidas. En los hombres que tienen 30 años suele ser un síntoma asociado a una disfunción eréctil. También influye la fatiga, la depresión, la ansiedad o síntomas neurológicos.

Imaginar a otras personas no es malo.

Una gran parte de la experiencia sexual comienza en el cerebro, y esa imaginación puede influir en una mejora de las relaciones con la pareja. Los sexólogos recomiendan en ocasiones fantasear con otras personas (por ejemplo algún famoso) para mejorar el sexo en pareja.

Es difícil quedarse embarazada si…

Se realiza la ‘marcha atrás’. Un método muy extendido y subestimado por falta de información o falta de responsabilidad. Es muy complicado que el hombre sepa exactamente cuando comienza a eyacular.

Según un estudio sobre sexualidad masculina a nivel internacional, los españoles consideran las relaciones sexuales como un aspecto mucho más importante que el resto de los europeos. Para el 60% de los españoles el sexo es una parte muy importante de su vida, mientras que la media europea que lo considera así es de sólo el 35%.

El estudio desvela también que los españoles anhelan en mayor medida que el resto de europeos una vida sexual mejor. El 55% de los españoles encuestados reconocido haber deseado durante los últimos 5 años unas mejores relaciones sexuales y al 52% le gustaría mejorarlas en la actualidad.

Sólo el 22% de los españoles reconoce que en alguna ocasión su vida sexual se ha visto afectada por circunstancias o acontecimientos externos, frente al 31% de los europeos que lo admite. Lo que más influye en el apetito sexual de los españoles es el estrés, los problemas de pareja, las enfermedades propias o de los más allegados y el miedo a no satisfacer o cumplir las expectativas de la pareja.

Comparando estas cifras con el del resto de los europeos encuestados, los  españoles se encuentran bastante por debajo en el reconocimiento de que el miedo al no cumplimiento de las expectativas de la pareja puede influir en sus relaciones sexuales.

Relaciones sexuales en la madurez

A partir de los 45 años, los españoles son los que más añoran las relaciones sexuales de su juventud. Los aspectos que más echan de menos son la frecuencia de las relaciones sexuales (46%), la fuerza del deseo, que se sitúa con un 33% muy por encima de la media europea con el 10%, y la armonía en la relación con su pareja (24%).

Lo que más les gustaría mejorar a los españoles de sus relaciones sexuales son, entre otros, la frecuencia y la adaptación al momento (36% y 28% respectivamente), así como la comunicación con su pareja (26%) y aumentar el placer de esta (17%). Tan sólo el 13% de los españoles, frente al 20% de los europeos, no mejoraría nada de su vida sexual.

Desde siempre, la infidelidad masculina ha sido socialmente más aceptada y por ello más habitual. Sin embargo, las cosas han cambiado y la mujer se ha deshecho de ciertas ataduras.

No se sabe quién es más infiel, el hombre o la mujer, pero lo que sí existen son unas diferencias importantes entre la infidelidad masculina y la infidelidad femenina, diferencias que tienen que ver con la naturaleza de ambos géneros.

Infidelidad masculina

En general, los expertos consideran que la infidelidad en los hombres está motivada en la mayoría de los casos por un impulso puramente de tipo sexual, puesto que los arquetipos de las sociedades patriarcales llevan a entender que la masculinidad está directamente vinculada con la cantidad de mujeres con las que tienen relaciones sexuales.

Infidelidad femenina

Por su parte, las mujeres suelen llegar a la infidelidad por un sentimiento de rutina y tedio en el mundo de la pareja; al sentirse enjauladas en la rutina de la pareja establecida, buscan recuperar el ardor del romance.

Por ello, los expertos afirman que es mucho más peligrosa la infidelidad en el caso de las mujeres, ya que en la infidelidad masculina muchas veces el interés se esfuma una vez saciado el deseo sexual, mientras que la búsqueda de una nueva relación basada en lo sentimental puede decantar en un nuevo idilio que signifique la ruptura de la actual pareja.

El verano es, según los expertos, el momento del año en el que el apetito sexual del 75% de los españoles experimenta un importante aumento.  Según una encuesta online contestada por más de 4.000 españoles de entre 18 y 39 años, tanto a ellos como a sus parejas el verano les sube la temperatura y aumenta su libido. Con ello se demuestra que los meses de verano y luz, las hormonas se revolucionan y, a la hora de practicar sexo, cualquier momento es bueno para hacerlo.

El efecto solar hace que aumenten los niveles de testosterona (deseo sexual), sobre todo a final de verano. Así que, parece ser que desde el punto de vista fisiológico, que el deseo sexual aumente en verano tiene su sentido.

De entre todos los españoles, a los madrileños son a los que más se les despierta la libido en verano. Uno de cada cuatro encuestados confiesa: “He sido infiel a mi pareja en verano”. En el bando contrario se sitúa un 72% que asegura que nunca lo ha sido.

Aunque a cuatro de cada diez no le disgusta la idea de probar con otra persona que no sea su pareja en la época del año más propensa a trasnochar. Para otros, el verano puede significar justo lo contrario: los niños pequeños están a nuestro cargo durante todo el día, más horas de convivencia con la pareja, viajes largos… Hay quien tiene parte de razón: el verano no es buen momento para tener relaciones sexuales en pareja.

Los mismos encuestados ponen de manifiesto que la mayor fantasía sexual de los españoles durante el verano es hacer el amor dentro del agua. No muy lejos se localizan aquéllos que fantasean con hacer un trío (el 21%) o el que se imagina en ropas menores con su vecino, compañero de trabajo o algún amigo (15%).

Una de las aventuras más excitantes del verano está mantener una relación sexual esporádica con un extranjero. El sex-appeal de los turistas que llegan a España buscando sol y playa despierta el instinto sexual de todos, aunque sólo el 13% reconoce haber consumado alguna relación sexual con extranjeros.

Sitios en los que preferimos mantener relaciones sexuales

Por preferencias a la hora de elegir un sitio para practicar sexo, a los españoles les ‘pone’ la idea de ‘hacerlo’ dentro del agua, aunque no son muchos los que lo hayan practicado. Hacerlo dentro del mar para evitar cualquier mirada indiscreta; en la arena con unas copas de más; de noche sin importarles nada; debajo de la toalla o bajo el sol y con poca gente son las fantasías sexuales que llevarían a cabo los españoles durante el período más caluroso del año. Y eso que más de la mitad confiesa que no ha practicado ninguna relación sexual en la playa.

Los denominados juguetes eróticos se han convertido de un tiempo a esta parte en un producto de consumo.

A pesar de que los hombres son los consumidores mayoritarios (un 70%, frente a un 30% de mujeres), la gran mayoría de artículos que se compran son juguetes eróticos para uso femenino, lo cual lleva a pensar que los hombres consideran el juguete erótico como una compra perfecta para el disfrute en pareja.

Por su parte, las mujeres que consumen este tipo de productos se decantan generalmente por juguetes destinados a la masturbación o artículos de lencería.

Juguetes eróticos y lencería sexy

Peso a que no hay un producto estrella que se diferencie especialmente de los demás por las unidades vendidas, lógicamente los artículos de menor coste tienen mayor demanda, como, por ejemplo, las bolas chinas o los vibradores básicos.

Sin embargo, muchos clientes de artículos eróticos son ya consumidores habituales y cada vez compran juguetes más sofisticados para su uso y disfrute personal o en pareja.

Los artículos más demandados por los consumidores son aquellos incluidos en la categoría de “Juguetes XXX” (con un 50,9% de las ventas). Dentro de esta tipología podemos encontrar todo tipo de vibradores, estimuladores, bolas chinas, vaginas, bocas y manos de gelatina, con o sin vibración….

Según estudios recientes, 8 de cada 10 españoles planifica sus relaciones sexuales para un momento concreto del día, o incluso para una hora concreta.

En general, los españoles se decantan por las relaciones sexuales en su propia casa, y la noche es el momento preferido para el 65%. Además, muchos de ellos prefieren practicar sexo el fin de semana, en lugar de los días de trabajo.

Situaciones idóneas para mantener relaciones sexuales

Las situaciones idóneas para la práctica sexual son, para el 77%,  la escapada de fin de semana;  para el 65%, el idóneo es el momento antes de dormir; y en el último lugar al regresar del trabajo, para un 13% de los encuestados.

Dónde se mantienen relaciones sexuales

En lo referente al sitio, el 94% de los españoles prefieren su propia casa y, dentro de ella, el dormitorio.

A pesar de lo anterior, el salón, el baño o la cocina también son lugares de planificación sexual habitual.

Preliminares sexuales

El 96% de los encuestados considera que los preliminares sexuales son muy importantes; el 93% aseguró practicarlos de forma habitual, una media de 5 a 10 minutos.

El 86% de los españoles se muestran satisfechos con su vida sexual, aunque aún se mantiene la idea de que a mayor frecuencia, mayor satisfacción.

Con la edad, nos hacemos más propensos a cometer una infidelidad, y ello se debe a que nos convertimos en más soñadores y tenemos más ganas de tener nuevas experiencias que nos hagan sentir vivos otra vez. Por ello, 6 de cada 10 españoles de más de 45 años reconoce que le gusta ligar, aunque tenga pareja.

La franja de edad que va de los 18 y los 35 años, en contra de lo que pueda parecer, es la más tradicional a la hora de ligar y considera más prioritario formar una familia cuando busca pareja. Además, es el grupo de edad que se declara más fiel a su pareja.

En otro extremo están los mayores de 40, que son activos y “profesionales” de la infidelidad y el ligoteo, tanto online como en persona.

Por sexos, una vez que se deciden a ligar y a conocer gente, las mujeres se muestran más activas que los hombres, orientando mejor sus objetivos. Aunque también hay cosas que les unen, ambos sexos utilizan en la misma medida los chat, foros y redes sociales sobre temas relacionados con sus intereses y/o aficiones.

Sin embargo, salir a bares y a las discotecas continúa siendo la actividad por excelencia que utilizan los españoles para ligar (el 83% de los encuestados recurre a esta vía), pero al menos la mitad combina este método con otro, especialmente con el uso de Internet. Uno de cada dos españoles intenta ligar a través de la Red, y un 20% de los que no recurren a esta vía afirma estar dispuesto a usarla.

Según el estudio, los españoles invertimos una media de 40,66 € cada vez que intentamos ligar, sea en una cena, salir al cine, un servicio especializado de Internet, o el clásico ramo de flores.